acogimiento familiar

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha lanzado una campaña para fomentar el acogimiento familiar de menores tutelados con el objetivo de incrementar el número de familias que colaboran con la Administración en la acogida de menores tutelados.

En nuestro entorno existen niños y adolescentes que por diferentes motivos no pueden vivir en sus propias familias y que necesitan crecer y desarrollarse en un entorno adecuado. El acogimiento por parte de familias y personas de acogida es una alternativa para muchos de ellos, dando así cumplimiento al derecho de todos los niños a vivir y crecer en una familia, teniendo como horizonte el retorno con su familia de origen cuando sea posible.

 

¿Qué es el acogimiento familiar?

Es una medida de protección que se aplica a aquellos niños y adolescentes que, por distintas circunstancias, han de ser separados de sus familias biológicas durante un tiempo, al no poder ser cuidados por ellas adecuadamente.

La Ley 26/2015, de 28 de julio, de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia modifica en su artículo segundo el Código Civil recogiendo en el artículo 172 ter la prioridad del acogimiento familiar respecto al residencial.

El acogimiento supone otorgar la guarda del menor a una persona o familia que asume las obligaciones que conlleva dicha figura. Según el artículo 173º del Código Civil: "El acogimiento familiar produce la plena participación del menor en la vida de familia e impone a quien lo recibe las obligaciones de velar por él, tenerlo en su compañía, alimentarlo, educarlo y procurarle una formación integral en un entorno afectivo. En el caso de menor con discapacidad, deberá continuar con los apoyos especializados que viniera recibiendo o adoptar otros más adecuados a sus necesidades".

 

Objetivos del acogimiento

  • Proporcionar al menor un entorno normalizado, estimulante, seguro y emocionalmente estable que favorezca el apego y la reparación del posible daño sufrido.
  • Posibilitar el desarrollo armónico e integral del menor en un clima de aceptación, protección y cariño, sin perder (si fuera posible) la relación y el vínculo con su familia biológica.
  • Facilitar modelos de referencia e imitación.
  • Evitar la institucionalización de los menores, planteando una alternativa a los centros residenciales.

 

Tipos de acogimiento familiar

Las modalidades del acogimiento familiar se establecen según lo previsto en el Código Civil y, en razón de la vinculación del menor con la familia acogedora, esté podrá tener lugar en la propia familia extensa del menor o en familia ajena.

El acogimiento familiar podrá adoptar las siguientes modalidades atendiendo a su duración y objetivos:

  • Acogimiento familiar de urgencia, principalmente dirigido a menores de seis años, tendrá una duración no superior a seis meses, en tanto se decide la medida de protección familiar que corresponda.
  • Acogimiento familiar temporal, bien porque de la situación del menor se prevea la reintegración de éste en su propia familia, o bien en tanto se adopte una medida de protección que revista un carácter más estable como el acogimiento familiar permanente o la adopción. Este acogimiento tendrá una duración máxima de dos años, salvo que el interés superior del menor aconseje la prórroga de la medida.
  • Acogimiento familiar permanente, que se constituirá bien al finalizar el plazo de dos años de acogimiento temporal por no ser posible la reintegración familiar, o bien directamente en casos de menores con necesidades especiales o cuando las circunstancias del menor y su familia así lo aconsejen.

 

¿Quién puede acoger?

Familias dispuestas a ofrecer un ambiente estable y afectivo al menor.

 

¿Es el acogimiento un paso previo a la adopción?

El acogimiento familiar es una medida de protección que, buscando siempre el interés superior del menor, tiene por objetivo favorecer su desarrollo en el seno de una familia. Se buscará y se priorizará, si fuera posible, la reintegración en su familia de origen.

El acogimiento no es un camino alternativo hacia la adopción, son medidas de protección diferentes.

 

¿Qué niños y adolescentes tienen más dificultades para ser acogidas y acogidos?

Niños mayores de siete años, adolescentes y preadolescentes

Grupos de hermanos

Niños con necesidades especiales: menores con discapacidad, problemas de conducta, problemas de salud crónico o grave, abusos sexuales, fracasos en otros acogimientos familiares...

 

¿Qué requisitos debo cumplir para colaborar en el programa?

Las personas solicitantes de colaboración en el programa de “familias acogedoras” participarán en sesiones de formación con el objetivo de proporcionarles unos conocimientos y habilidades necesarias para afrontar las posibles dificultades que puedan surgir en el proceso de acogimiento familiar. Una vez finalizado el proceso de formación, se realiza por parte del Equipo Interdisciplinar responsable en cada CCAA una valoración de la familia solicitante a fin de poder determinar su inclusión en la Bolsa de Familias Acogedoras.

 

¿Qué duración tiene el acogimiento familiar?

Depende de las circunstancias y necesidades concretas del niño. Por ello, el acogimiento puede durar desde unos días, en los acogimientos de urgencia hasta varios años.

 

¿Qué ventajas tienen los niños y adolescentes acogidos?

  • Le permite crecer en un ambiente familiar.
  • Recibe una atención individualizada.
  • Se desarrolla en un ambiente cultural y de socialización adecuado.
  • Visitas y contactos con sus progenitores, familia extensa y allegados.

 

¿Qué ventajas tienen los progenitores de los niños y adolescentes acogidos?

  • Tener la tranquilidad que su hijo está bien atendido durante el tiempo que ellos no pueden hacerlo, como elemento motivador para que trabaje en pro de la solución de sus problemas.
  • Permite mantener los vínculos afectivos y parte de su responsabilidad sobre los menores.

 

¿Qué ventajas tienen las familias de acogida?

  • Fortalecen y ponen en práctica sus creencias sobre la solidaridad y humanidad, lo que les ayuda en la construcción de valores con sus propios hijos.
  • Es una oportunidad para crecer como persona y como familia y enseñar y educar a los hijos con el ejemplo de las consecuencias positivas del compromiso social, fortalecer valores de respeto, diversidad, integración, tolerancia...

 

¿Qué ventajas tenemos como sociedad al establecer este recurso de protección?

Contribuye a tejer y fortalecer la Red de Apoyo Social entre familias, cuyo efecto final es el bienestar de los niños y adolescentes en situación de riesgo o desamparo.

 

Más info en sebuscanfamilias.es