Conciertos: VII Ciclo grandes conciertos: Ana Maria Valderrama y Luis del Valle, violín y piano.

Sábado 19 de octubre del 2019, a las 20:00h

Teatro Bulevar. Casa de Cultura

Director artístico: Francisco José Segovia.

 

cartel generico vii ciclo grandes conciertos

Ciclo grandes conciertos

    

Cuando las grandes obras de la historia llegan a los mejores intérpretes del momento, el resultado es impredecible pero  el público siempre pensará que asistió a un concierto único, irrepetible, inolvidable.

Ciclo Grandes Conciertos reúne a  algunos de los intérpretes más reconocidos en el panorama musical europeo. Actúan con regularidad en las mejores salas europeas y colaboran de manera  asidua con personalidades como Martha Argerich (Cuarteto Quiroga), entre otros.

Dentro de la música de cámara, este ciclo presenta una gran variedad de combinaciones instrumentales: dúo violin y piano, cuarteto y octeto de cuerda, quinteto de viento y finalmente piano con trio de cuerda y clartinete.

El ciclo se inicia con el recital de la violinista  Ana Maria Valderrama y Luis del Valle, nos presentan un programa romántico y virtuoso, con referencias españolas. El segundo concierto del ciclo corresponde al Carion Windquintet, es su presentación en España, este reconocido grupo famoso por sus interpretaciones sin partituras y con movimiento escénico que realza el sentido de la música que interpretan. En el tercer concierto el Ensemble Tocando el cielo interpretará el “Cuarteto para el fin de los tiempos” de Messiaen, estrenado en el campo de prisioneros de guerra alemán de Görlitz el 15 de enero de 1941 ante  400 reclusos del propio campo. Antes de escuchar la obra se proyectarán algunas diapositivas mostrando al público las impactantes imágenes de aquel estreno y se comentarán las difíciles circunstancias en las que la obra se estrenó. Para finalizar el ciclo hemos reunido a dos de los cuartetos de cuerda más activos del momento: Cuarteto Ardeo y Cuarteto Quiroga que  interpretarán el “Octeto” de Mendelssohn, obra genial a pesar de que el compositor solo contaba con 16 años cuando la escribió.

 

ANA MARIA VALDERRAMA Y LUIS DEL VALLE, VIOLÍN Y PIANO (19 de octubre del 2019)

Venta de entradas

 cartel vii ciclo grandes conciertos valderrama valle1

Dos de los más brillantes músicos de la nueva generació española, ganadores de importantes premios como el Primer Premio y  Premio Especial del Público en el XI Concurso Internacional de Violín Pablo Sarasate 2011 o el ARD International Music Competition (Munich 2005). Presentan un programa  brillante, romántico y virtuoso.

 

Programa

Franck: Melancolie en mi menor

Franck: Sonata para violín y piano en La Mayor

-Allegretto ben moderato

-Allegro

-Ben moderato: recitativo-fantasia

-Allegretto poco mosso

Sarasate: Romanza Andaluza

Dubois: Romanza sin palabras

Chopin: Nocturno en Mi bemol mayor, op. 9

Sarasate: Aires Bohemios

 

Notas al programa

 

Comienza hoy el nuevo ciclo, séptimo ya, de Grandes Conciertos que programa en Torrelodones el músico José Segovia, en esta ocasión con un excelente dúo integrado por la violinista Ana María Valderrama y el pianista Luis del Valle.

La primera parte está dedicada a un gran maestro belga, Cesar Franck, luego nacionalizado francés; Franck llegó a ser en París figura esencial en el mundo de la música, como profesor reverenciado por sus muchos alumnos, como organista y sobre todo excelente y muy personal compositor. Desde Lieja, donde había nacido en 1822 e iniciado en la música por Pierre y Lambert Massart, pronto llegó a ser Franck un notable pianista y violinista. Pero también mostró un sorprendente conocimiento en muchos aspectos de la ciencia musical, especialmente en la fuga, la improvisación sobre temas dados, o el órgano, del cual fue insuperable maestro.

A los trece años llegó a París para mejorar sus conocimientos musicales. Al principio, Cherubini rechazó a Cesar y a su hermano José, pero el violinista Lambert Massart, le aconsejó acudir al maestro checo Antonin Reicha, amigo de juventud del mismísimo Beethoven. Gracias a las clases de este ilustre profesor (lo fué de Haydn, de Beethoven, de Salieri, y tuvo también después como alumnos a Liszt, a Berlioz, a Gounod...) Franck ingresó en el Conservatorio de París y poco más tarde ganaría el Gran Premio de Roma. Comenzaba una carrera de virtuoso, pero pronto prefirió dedicarse a la composición y sus dos tríos, Op.1 y Op.2, interesaron a músicos de la talla de Liszt, Chopin, Spontini, Donizetti, Meyerbeer, etc.

Pronto le vemos como organista en la iglesia parisiense de Santa Clotilde donde inauguró el gran órgano Cavaillé-coll. Más tarde le vemos como profesor de órgano en el Conservatorio, donde inició a sus alumnos en el genial arte de Johann Sebastian Bach.

Sería largo de contar la creciente admiración que años después, ya casado con Felicité Desmousseaux, despertó Franck dentro del mundo musical parisiense, con obras de la envergadura de “Béatitudes”, “Rédemption” y “Les Eolides”, en la década de los 70. Pero en la de los años 80 surgieron muy logradas piezas instrumentales, entre ellas la magnífica “Sonata en La mayor” para violín y piano”, del año 1886, la cual estrenó el famoso violinista belga Eugene Ysaÿe el 31 de diciembre de 1887, con el gran éxito que tan lograda e inspirada partitura merecía. Era la época en la cual Cesar Franck producía obras imperecederas como “Preludio, aria y finale” o la celebérrima “Sinfonía en Re”.

La inspirada pieza “Mélancolie” que abre nuestro concierto de hoy, es fruto de una de las lecciones de solfeo que Franck daba a sus alumnos y que estos publicarían, tras la muerte del bondadoso maestro franco-belga, en su recuerdo, unos veinte años más tarde, cuando él ya no estaba en este mundo.

La segunda parte del presente concierto de Ana María Valderrama y Luis del Valle, se inicia y finaliza con dos famosas piezas del celebérrimo maestro navarro Pablo Sarasate, que alcanzaría fama internacional como violinista. De hecho, fue considerado por muchos en su tiempo como heredero de Niccoló Paganini (1782-1840). Su nombre completo era Pablo Martín Melitón y se había formado con el violinista vasco-francés Jean Delphin Alard, natural de Bayona. Sarasate fue, desde muy niño, un prodigioso violinista que pronto destacó cuando estudiaba en Madrid con Manuel Rodríguez Sáez, primer violín de la orquesta del Teatro de la Zarzuela. Siendo un niño de once años adquirió tal renombre en Madrid que tuvo que actuar en el Palacio ante la familia real, interpretando fantasías sobre óperas populares en la época, como “Norma” de Vincenzo Bellini, o “Macbeth” y “Rigoletto” de Giuseppe Verdi. Su fama, que se propagó casi niño en España, pronto llegó a extenderse por Europa y en el Festival de Birmingham de 1885, estrenó un
2
concierto escrito especialmente para él por el ilustre maestro inglés Alexander Mackenzie. Desde entonces fueron muchos quienes compusieron conciertos para violín y orquesta especialmente para él, entre otros autores los muy destacados Camille Saint-Saëns, Max Bruch, Pierre Lalo, Joseph Joachim, Henryk Wieniawski y Antonin Dvorak. El éxito en Alemania fue enorme, pero su presentación en Viena le proporcionó por vez primera una crítica adversa que le presentaba como de mucha menos calidad como intérprete que el violinista alemán Joseph Joachim, lo cual le indignó extraordinariamente.

Fue Sarasate además un compositor de éxito como autor de piezas para violín y piano, la mayor parte de carácter nacionalista español. Estas breves obras tenían por ello el éxito de un público que deseaba escucharle en obras vinculadas a su país. La segunda parte del concierto de hoy incluye una primera pieza de carácter netamente español, la famosa “Romanza andaluza” y otra de un estilo más internacional, los famosos “Aires bohemios” (que a veces se escuchan con acompañamiento orquestal), donde el violín está magistralmente tratado.

También escucharemos en esta segunda parte una “Romanza sin palabras”, como diría Mendelssohn, pero del compositor francés Théodore Dubois, un destacado alumno del maestro Ambroise Thomas. Hoy se conoce a Dubois como autor de un “Tratado de armonía teórica y práctica” y otro “Tratado de contrapunto y de fuga”, que fueron útiles a varias generaciones de estudiantes de composición. Dubois compuso hasta una ópera en cuatro actos sobre cierta novela de Chateaubriand, estrenada en el Théâtre du Châtelet el año 1884.

Fryderyk Chopin nos ha dejado un tesoro de música emotiva en sus más de veinte (21 exactamente) nocturnos, de un poder emocional ciertamente único. En todos ellos anida el sentimiento y la capacidad evocadora de su arte sin parangón en el mundo romántico. No puedo saber en este momento si se hará una versión especial para violín y piano.

ANDRÉS RUIZ TARAZONA

 

 

Las cookies facilitan la prestación de nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, usted acepta que utilizamos cookies.
Más información De acuerdo