La pasión por las vespas ha unido a un grupo de personas en Torrelodones hasta llegar a crear un Club, desde donde ponen en valor estos vehículos icónicos, a la vez que promueven eventos y la aventura sobre dos ruedas.
El club se fundó el pasado mes de septiembre de 2025. Actualmente cuenta con cinco socios y treinta y dos miembros de entre 26 y 83 años. Hablamos con Teresa Fernández Bardisa, secretaria del club, quien nos cuenta la idea y los fines de este club en torno a los scooters.
¿Cómo surgió la idea de crear el Vespa Club Torrelodones?
Mis hijos son muy aficionados a las motos y ya llevaban un tiempo dando vueltas a la idea. También era una conversación recurrente con amigos o familiares.
En mayo fueron a Gijón a la concentración mundial de vespas y se encontraron con que, al no pertenecer a un club adscrito a Vespa España, no podían entrar a ciertas zonas del evento. Algo lógico, Vespa España organiza la concentración para sus socios, que pagan sus cuotas.
Después de esto, decidimos crear el Club. Hablé con el Ayuntamiento para dar los primeros pasos y en diez o quince días, quedó hecho.
¿Quiénes formáis parte de este club?
En principio, tenemos dos tipos de adscritos. Por un lado, los cinco socios que pagamos cuota, obligatoriamente debemos tener una Vespa y cumplir los requisitos: ser amantes de las vespas, respetar el medio ambiente, a la gente… Luego están los 38 miembros (por el momento), que no pagan cuota, sino las actividades a las que se quieren apuntar.
¿Qué define a un amante de las vespas?
La Vespa es una moto que se vincula a cierta época. En Torrelodones, por ejemplo, está Begoña Chinchilla, la mujer de Mauro, cuyo padre fue un directivo de Vespa allá por los años 50.
El amor por la moto es muy peculiar, por su forma, por su funcionamiento… Es una moto que está muy limitada en velocidad, así que el perfil de la persona que monta en Vespa no es el de un amante de las carreras, sino más el de alguien que disfruta del paseo, de lo que le rodea y del destino que va a ir a visitar. Es gente que disfruta de la vida, pero a la que también le gusta llenarse de grasa.
Por eso, en Hoyo de Manzanares hay un club que se llama “Los Pringaos de Grasa”. Además, que la Vespa no se puede mezclar con otras scooters, como la Lambretta por ejemplo. A ellos los hemos dejado entrar en el club, no como socios, pero sí como miembros, aunque entre ellos se distinguen mucho.
Ahora hablamos del 27 de septiembre, cuando os presentasteis en la Fiesta de Fin del Verano de Torrelodones. ¿Cómo fue la acogida?
Maravillosa. Por parte del Ayuntamiento, de 10. En cuanto planteamos lo que queríamos hacer enseguida vieron la necesidad y acogieron la propuesta con este evento estupendo en la Plaza de la Constitución.
Luego en el pueblo la gente estaba fascinada con esa moto antigua tan especial, tan de gala. Vino mucha gente a verlas y a sacarse fotos con ellas, fue muy llamativo y como club nos encantó.
¿Cuál es vuestro objetivo?
El club se ha constituido con tres objetivos fundamentales. El primerio y prioritario es que la gente disfrute y conozca el mundo de la Vespa, que se organicen actividades, viajes… etc. Ahora, por ejemplo, estamos pensando en organizar un buen viaje a Roma, donde será la próxima concentración mundial de vespas.
El segundo objetivo es fomentar el consumo en Torrelodones. A nosotros nos gusta mucho vivir en el pueblo y creemos que es importante hacer que la economía de aquí se mueva. Si puede ser bajo el paraguas del Vespa Club Torrelodones, mejor que mejor.
Finalmente, nuestro tercer objetivo es generar un excedente económico a final de año para poderlo dedicar a actividades benéficas. A lo mejor hacer regalos a los niños del hospital, a los usuarios de una residencia de ancianos, participar en la Cabalgata…
La Vespa es un vehículo que parece hacernos viajar en el tiempo...
Sí, hay propietarios que alquilan sus vespas para grabaciones de anuncios, para bodas… En el Club tenemos una foto del año 54 de una de las vespas que estuvo en la presentación del 27 de septiembre, donde sale delante de una fachada, la que hoy es la entrada del restaurante Zeppelin. En esa imagen aparece la abuela del actual dueño, y él se ha hecho una foto en el mismo lugar, con aquella moto. O sea, tenemos la foto de varias generaciones con la misma moto.
¿Tenéis muchos modelos de Vespa antiguos en el club?
Hay vecinos que tienen vespas históricas o heredadas como Miguel Gea, que tiene una moto del 53 heredada de su abuelo de Torrelodones, una verde muy llamativa.
También hay gente que las compra y las hace clásicas porque se convierten en vehículo histórico cuando pasan una serie de años. La de mi hijo Kiko, por ejemplo, que es una Vespa Primavera, es histórica porque es del año sesenta y tantos.
¿Tenéis pensado establecer vínculos con asociaciones de Vespa de otros municipios?
La intención ahora mismo es convertirnos en club adscrito a Vespa España para poder apuntarnos a los eventos que se organicen a nivel nacional e internacional. Por ejemplo, se ha organizado una concentración en Salamanca, pues vamos todos con nuestra bandera de Torrelodones, nuestras chaquetas, camisetas, polos…
¿Qué metas tenéis como club?
Queremos ser un club mediano para poder negociar de manera lo más horizontal posible, pero a la vez tener la fuerza y la capacidad de organizar actividades. Llegar a ser unos 50 o 60 miembros, sería lo ideal.
Necesitamos recursos para poder vincularnos a otros clubes de otras provincias, hacer más salidas… Así que todos los interesados, que estén en posesión de una Vespa, pueden contactar con nosotros a través de la cuenta de Instagram @vespaclubtorrelodones y, si son admitidos en el club, pasarán a formar parte de nuestro grupo de WhatsApp.
Reportaje publicado en el nº 410 de Torrelodones Revista Municipal. Puede descargar el archivo pdf de la revista aquí

